Judith Pintos es docente de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Tucumán. Tiene antigüedad desde 2012 y, entre sus tres cargos, cobra $1.400.000 mensuales. Sin embargo, asegura que sus ingresos no le alcanzan para cubrir los gastos básicos.

“Dependo del sueldo de mi pareja para poder llegar a fin de mes”, contó en diálogo con LA GACETA durante la quinta Marcha Federal Universitaria. Vive en un departamento de un dormitorio y explicó que, a diferencia de otros años, hoy incluso deben endeudarse para afrontar gastos cotidianos. “Para la docencia nunca ha sido fácil, pero podíamos medianamente ahorrar”, recordó.

La situación también afecta a sus compañeros. Según relató, algunos docentes comenzaron a trabajar como conductores de Uber para complementar sus ingresos.

Pero su preocupación no se limita a los salarios. Judith también advirtió sobre las dificultades que atraviesan los estudiantes de Artes: “Es muy fuerte ver la deserción. Los chicos se van porque no pueden pagar los materiales mínimos para hacer arte, se van porque tienen que trabajar”.

Este jueves, miles de tucumanos participaron de la quinta Marcha Federal Universitaria. La movilización partió desde el Rectorado de la UNT y llegó hasta plaza Independencia, donde estudiantes, docentes y trabajadores no docentes reclamaron al Gobierno de Javier Milei la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y una recomposición salarial.

La protesta se realizó casi un año después de que el Congreso ratificara la ley, cuya implementación continúa pendiente pese a las resoluciones judiciales que ordenaron su cumplimiento.